miércoles, 11 de agosto de 2010

U.S. Government is calling you

¡Atención! Cosa curiosa que me ha pasado... ¡¡¡¡Me ha llamado a casa el Gobierno de los Estados Unidos!!!!
El caso es que aquí están conectados el teléfono y la tele y cuando alguien te llama te aparece un cartelito en tele diciéndote quien té está llamando, imaginaros con qué cara me quedé...



Afortunadamente era Luis desde la base, pero me llevé un buen susto.

Así es Hanford

Hasta el momento os he contado un montón de cosas pero no os he contado lo principal, es decir, dónde vivimos. Así pues, os cuento como es Hanford.
Hanford es una localidad de unos 70.000 habitantes situada en pleno Valle de San Joaquín, en el condado de King (del río King, para ser más exactos). Este valle es muy caluroso, soleado y tiene una tierra en la que se puede cultivar casi cualquier cosa, así que la mayor parte de la gente vive del campo. Efectivamente, habéis dado en el clavo, estamos en el típico pueblo de granjeros americanos. Pero de granjeros que tienen más dinero que pesan y que tienen unas mansiones gigantescas en medio de sus maizales, sus nogales y sus tomateras.
En fin, que el pueblo es bonito, porque es como una zona residencial española o como Wisteria Lane, con casitas individuales con preciosos jardines llenos de flores y un césped que da envidia de verde que está. Ahora os preguntaréis, ¿cuál es el problema entonces? Pues que son muy sosos. Que aquí no sale nadie, que no hay apenas bares, ni pubs, ni sitios donde ir a tomarte una cerveza. Que no hay casco, ni zona de bares, ni Emmanuel.
Con este panorama, pues no nos queda más remedio que orgaizar fiestas en casa, y eso es lo que vamos a hacer (ya colgaré fotos) el próximo fin de semana. Vamos a preparar la primera spanish night de Hanford al más puro estilo valenciano y soriano, es decir, sangría, tapas, paella, etc. Ya os contaremos si les gusta a los americanos.

sábado, 7 de agosto de 2010

California, here we come!

Una noche en la ópera

Bueno, exactamente en la ópera no, sino en el Auditorioo de Hanford...
Ayer en la barbacoa conocimos a mucha gente e hicimos algunos amigos. Os presentamos a Holly y a Jeremy...



Pues bueno, Holly y Jeremy nos han invitado a acompañarles a una representación benéfica que había esta noche en Hanford. Se trata de una cena con espectáculo cuyos beneficios van a parar a una ONG local que desarrolla proyectos de cooperación en Uganda.
Os cuento, básicamente han usado el auditorio local (que es como el centro cívico o el centro cultural) para montar un teatrillo interactivo ambientado en el Chicago de los años 20. Nos han presentado a una serie de personajes de la vida nocturna de la época como Al Capone, la familia Ravioli (mafiosos, of course), Bonny and Clyde o Jackie the Lackie. Uno de ellos ha asesinado a Rebeca y todos los asistentes tienen que intentar adivinar quien es el asesino. Es como un teatro participativo y en el que los personajes van paseando por las mesas y van hablando contigo, tú les puedes preguntar y te van dando pistas. En fin, que ha estado bien para ser nuestro primer sábado en Hanford. Por cierto, que Luis ha adivinado que la asesina era Jessica the "Hat Check" girl.

Os dejo para el recuerdo la foto de Luis con Al Capone y su novia.



Besos desde los felices años 20...

viernes, 6 de agosto de 2010

Esto se anima

Bueno, ya vamos acostumbrándonos a esto. Aunque en fin de semana uno se acostumbra mejor que entre semana, aunque solo sea porque hay un poco más de ambiente. Resulta ser que este pueblo esta vacíiiiiio durante todo el día, pero llega el jueves por la noche y se montan un Farmers market, o sea, un mercadillo de granjeros que vienen a vender sus frutas y hortalizas, y de paso aprovechan los republicanos y los demócratas para poner un puestecillo y conseguir votantes, y los que venden mazorcas de maíz asaditas también ponen su puestecillo, y la asociación de mujeres bolilleras de Hanford, y todo eso. En fin, un mercadillo o "fireta" típico, pero lleeeeno de gente. Que tú vas y piensas ¿pero de dónde salen todos estos si ayer yo estuve en esta calle a esta hora y no había ni Dios? Pues eso, que está muy bien esto del mercadillo, y para variar pues ves gente por la calle y tienes un poco de distracción y, además, hemos comprado una fruta buenísima y unas verduras que tienen muy buena pinta, ya os contaremos.
Y sumando días llegamos al viernes, o sea, hoy. Y resulta ser que nos han invitado a... (redoble de tambor)... (más redoble de tambor)... ¡¡¡¡UNA BARBACOA TIPICAL AMERICAN!!!! Y allí que nos hemos ido. Eso sí, hemos llevado sangría y chorizo, que no se diga. La sangría les ha gustado y el chorizo a todos menos a los vegetarianos, obviamente. Una vez más, los productos gastronómicos tipical spanish triunfan como la San Miguel. Pues eso, que el rollo barbacoa tipical american empieza a las 6 de la tarde, con el sol en todo lo alto y tu con gafas de sol porque si no se te queman los ojos. Y a esa hora empiezas a beber sangría, y cerveza, y vino, y mojitos, y lo que te de el señor dueño de la casa. Y empiezas a preparar la cena, que si ensalada, que si algo de picar, que si nachos con guacamole, que si unos costillares a la miel... en fin, lo que viene siendo típico de aquí. Y nosotros, como auténticos yankis, pues hemos bebido y hemos comido todo lo que nos han dado, que estamos muy bien enseñados.
En fin, cuando vengáis ya haremos una de estas en casa para que veáis como va el rollito BBQ americano.
Besos a todos!!!

jueves, 5 de agosto de 2010

The very beginning (vol. 2)

Al principio de los tiempos el señor construyó una casa vacía, y nosotros la alquilamos. El primer día el señor facilitó bienes comestibles a Adán y Eva (previo pago en el Wal-mart). Tras tener un techo y alimentos, Adán y Eva tuvieron que salir del jardín del Edén a buscarse la vida.
Y eso es lo que hicimos.
Lunes día 2 de agosto. Primer día laborable en los states. Conclusión: hay que hacer papeles. Segunda conclusión (a la que vosotros también llegaréis tras leer estas líneas): son muuuuuy lentos.
Me explico. El primer papeleo que tuvimos que hacer fue sacarme la tarjeta de identificación militar para poder acceder a la base y a los beneficios de ser parte de la mili (que aquí son muuuchos). Nos habían dicho que la oficina abría de 7:30 a 14:30, y allí que nos presentamos al punto de la mañana. A las 8:20h (50 minutos después) aparece la señora Thomas, encargada de las ID Cards. Nos miramos las caras y pensamos ¡Vaya, pues sí que llega tarde! Pero ella, ni inmutarse, como al que le da igual 8 que 80. Pasamos dentro y le damos los papeles que traíamos perfectamente preparados (pasaporte, otro documento de identificación válido en inglés, la partida de nacimiento y el certificado de matrimonio). No os podéis imaginar la cara que puso cuando vio la partida de nacimiento y el certificado de matrimonio... ¿Which is this language? ¿Pero qué invento es este? A lo cual nosotros respondimos: es español (por cierto, el segundo idioma más hablado en el mundo). Y la señora se pasó una hora por teléfono intentando buscar alguien que nos tradujera dicho documento al inglés. Finalmente, y como no hay nadie certificado en 50 millas a la redonda que traduzca del español al inglés, nos dijo que nos lo tradujéramos nosotros mismos y que lo lleváramos al departamento jurídico para que lo sellara y le diera validez oficial. Y eso que hicimos. Busca un ordenador, transcribe, imprime, busca el departamento jurídico, explícale a la oficial (que por cierto no sabe español) que este documento dice lo mismo que aquel otro pero en inglés, etc. Bueno, finalmente, y con todos los documentos debidamente traducidos conseguimos la tarjeta de identificación militar.
Balance: 4 horas para sacarse una tarjeta.
Conclusión 1: la administración americana funciona igual de mal que la española.
Conclusión 2: véis como son muuuuuy lentos.
Y así sucesivamente: con las tarjetas del banco, el número de la seguridad social, contratar teléfono e internet, contratar el agua, el gas y la electricidad. En fin, paciencia nos de el señor.

Comienza la aventura

Bueno, terminaron las vacaciones. Tras recorrer en coche toda la costa californiana y tomar nota de los mejores enclaves para cuando vengáis a vernos, por fin hemos llegado a nuestra humilde morada. Bueno, humilde era nuestro pisito de Zaragoza, esto es una mansión, con 5 habitaciones, 3 baños, piscina, 2 jacuzzis, jardín trasero y delantero... en fin, "pa qué contaros".
Llegamos a Hanford el sábado por la noche, con una tremenda ilusión pero con la casa vacía y la nevera también. Así pues, salimos a cenar para descubrir la oferta gastronómica de nuestro nuevo pueblo en un saturday night. La conclusión, de nomento, es pésima. O eso, o que elegimos mal el restaurante. En fin, sigamos. Tras nuestra opípara cena nos volvimos a casa a domir con la esperanza de que, durante la noche, aparecieran los duendes de los tuppers (esos que te llenan la nevera con comida de tu madre), pero se ve que aquí no existen, y el domingo nos levantamos de nuevo con la nevera vacía. Conclusión lógica: hay que salir a comprar.
Esta ha sido una de las más tremendas aventuras americanas de las que he vivido hasta el momento: salir a comprar. ¿Alguien de los presentes sabe como se dice "dame cuarto y mitad" o "quiero pechugas de pollo"? En fin, un interesente universo se presenta ante nosotros, es más, se presenta en libras (en lugar de en kilos), en galones (en lugar de litros) y en pulgadas (en lugar de en centímetros). ¿Por qué no se pasan sistema métrico decimal? ¿Por llevar la contraria a todo el mundo o qué?
Bueno, esta pequeña aventura de llenar la nevera supuso un paso más en la consecución de nuestro objetivo: instalarnos en nuestro nuevo hogar. El balance de la situación queda así de momento: nevera llena, resto de la casa vacía. Pero la aventura de cómo llenamos la casa os la contaré otro día.
Besos desde USA!